Me asomo…

 

De: “Me asomo a la noche” – nominado al mejor poemario del año por Circulo Rojo. Disponible en librerías, grandes almacenes y en mi tienda online.

Fusión: Poesía y Acuarela

La Gala del V Premio Circulo Rojo

…y allí estuve, acompañada por Adolfo, como nominada al premio por el “Mejor Poemario del Año” por mi libro “Me asomo a la noche”.

 

¡Una noche mágica!

Circulo Rojo es el editorial que más libros edita en Europa y organizan anualmente una gala espectacular creando una noche llena de calor y emoción e ilusión.

El sonido más bonito del mundo

(favorito repetido)

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Un día, hace muchos años, llamé a mi abuela y después de hablar un rato me preguntó: “¿Sabes cual es el sonido más bonito del mundo?”

Yo empecé a proponer sonidos – podría ser…: las primeras notas de piano de una composición de Jan Johansson, la risa de los niños, las palabras “Te Amo”, el sonido del agua cuando te tiras a la piscina un día de 40º, los aplausos cuando ganas un concurso, el “noc, noc” en la puerta esperando a Papa Noël… A lo mejor lo más bonito es la palabra “Gracias”, el violín, pequeños pies corriendo por el pasillo es sábado por la mañana, el canto del mirlo…

No sé…

Anna, es cuando suena el teléfono en el apartamento de una anciana solita. El corazón da un brinco cuando alguien piensa en ti y se toma tiempo para llamarte solo para charlar un ratito…”

Mi abuela ya no está – mi abuelo tampoco – y cada año me quedan menos ancianitos por llamar pero siempre, siempre, hay alguien (a lo mejor ni siquiera tan mayor) que se alegra cuando dices “hola” ….aunque sea por teléfono.

La verdad es que, si lo piensas, es fantástico que con una llamadita puedas dar felicidad… hay que aprovechar esa oportunidad… 

 

HE CAMINADO SUFICIENTE PARA SABER DONDE EMPIEZA EL OTOÑO…

 

 

Llena de Silencio

Förgätmigej

Algo me sorprendió por la mañana – algo me decepcionó… y a falta de fuerzas para intentar a ser comprendida me callé y me aferré a mi silencio…

A lo largo del día tuve la sensación de que, en vez de dejarme un vacío, el silencio me llenaba.

El silencio me permitió llenar ese espacio,que normalmente está ocupado por sonido o ruido con pensamientos largos, sentimientos con reflexión – observación – y en el momento que abro “mi puerta” otra vez es con una sensibilidad recuperada.

Una nueva presencia.