Día blanco y negro

… por dentro y por fuera en total armonía:

Silencio, espera, sin color, sin contrastes, paz, suspiro,…

… y cuando salgo de casa por la mañana descubro que el día es justo así. Somos uno.

El Primer Adviento

…y, como de costumbre, busco una virtud para asignar a cada una de las cuatro velas y semanas de adviento.

Adviento1

La primera vela de adviento de este año 2014, la enciendo por AMISTAD y aprovecho para dar las gracias a mis amig@s que me han apoyado incondicionalmente durante este año y animándome en mis grandes y pequeños proyectos y en mi día a día.

Desayuno con olor a pan y movimiento matutino

Cafe1

Esperando en la puerta de la imprenta con humo saliendo de la boca, por el frío, capturando los primeros rayos de sol de invierno.

Los frenos de los autobuses chirrean. Niños con mochilas en camino al colegio. Pasos de tacones rápidos en la acera. Un perrito levanta la pata. Cerraduras se abren. Unos Nike’s pasan corriendo… “just do it”…

Busco la puerta de la panadería de la esquina y al entrar me arropa el olor a pan recién sacado del horno y la aroma calentita de café…

Otro día – nuevo día.

Un día Demás

Lavendel Bulle Oliver Pincel Sims Tarjeta2

Al despertarnos descubro que los niños tienen fiebre y los planes del día se anulan. Nos toca día en casita – yo un poco agobiada por todas las cosas que siento que debería hacer y no haré… pero…    Este día resulta ser un regalo – como si fuera un día demás.

Entre cuento y mocos, puzzle y Aperital, hago todas esas pequeñas cosas que llevo semanas pensando que tengo que hacer “algún día”.

Esas pequeñas cosas no vitales pero que hacen la vida un poco más bonita.