El árbol coge aire…

…después de varios meses de aparente dormir, parado en su tiempo. Observo las yemas que están a punto de romperse y a partir de ese instante la energía en transformación es tan intensa que casi se puede notar vibrar el aire.

A veces me quedo mirando una hojita verde claro y brillante o una flor rosita esperando esperanzada de poder ver un mínimo movimiento ya que al acostarme hay una vida abierta donde por la mañana había solo intención e inspiración. Pero este despertar, este revivir o renacimiento tan preciso, tan perfecto es demasiado lento y en su prisa y fuerza por respirar.

Primavera.