La magia de la Inspiración

 

Hay días que me siento, cómoda, con tiempo, con deseo de escribir, pero mi mente está tan blanca como la hoja que tengo delante.

Desconcertada.

Blanca pero para nada vacía – al revés. La sensación es que hay demasiado jaléo en la cabeza para poder agarrar una idea concreta. No huelo la flor porque en el campo hay miles de flores.

Desesperación.

Me estresa muchísimo – no porque tenga obligación o algún “dead line” – simplemente porque realmente quiero escribir… y sé que lo único que puedo hacer es esperar…  Esperar a que encuentre la Inspiración o que ella me encuentre a mi.

Me consuela saber que siempre está por allí – volando tranquilamente esperando que alquien la inspire…

Inspiración.

 

Mientras tanto busco algo en que concentrarme dando trabajo a mis manos o me doy un buen paseo comiendo oxígeno a bocados…

Inspirando.