Mi pequeña huerta

Cuando era pequeña y mi madre nos mandó, a mí y a mi hermano, a arrancar la mala hierba de las filas de zanahorias, guisantes, cebollas, fresas y remolacha juré que jamás tendría una huerta.

Ahora, media vida más tarde, estoy tan ilusionada con mi pequeña huerta. Disfruto casi exageradamente con sembrar, ver brotar y crecer, limpiar, regar y recolectar.

Adolfo siempre dice, de cada tomate que prueba de mi huerta, que es la más rica que ha comido jamás…

jun 029

Este fin de semana hemos cogido zanahorias y guisantes – un poquito pronto pero a finales de esta semana nos vamos a Suecia un mes y hay que aprovechar antes todo lo posible.