“Trata a los demás como tu quieres que te traten a ti.”

Margarita

– otro decir de mi difunta abuela…

y la diferencia, con solo un pequeño gesto, es asombroso!

Si el primer contacto con una persona desconocida la inicias con una amplia sonrisa y una mirada a los ojos tienes todas las posibilidades de pasar el día entre sonrisas.

Por desgracia hay personas que son demasiado infelices para percibir e interiorizar una sonrisa de otra persona… pero en vez de sentirte ofendido o incomprendido por un trato injusto piensa en que, a lo mejor, has podido dejar una huella que ilumina su corazón por la noche…

Conscientemente he utilizado una sonrisa – para mi casi exagerada – al entrar en sitios donde sé que lo que voy a pedir es algo espacial, un poco fuera de lo habitual, exigiendo un poco más de atención o trabajo (ahora mismo tengo en mente la imprenta) y además me he mentalizado en la puerta para intentar a transmitir esa energía positiva a través de mi mirada y postura corporal que hará la diferencia entre un resoplo profundo negando con la cabeza y un interés por hacer algo nuevo y distinto que puede hacer este día tan interesante.

La verdad es que si te rodeas de sonrisas te sientes más feliz – ¡eres más feliz!

Pasamos la vida buscando Sonrisas.

abril 169

Una sonrisa de un desconocido en la cola de la taquilla – transmite comprensión.

Una sonrisa del camarero de la cafetería de todas las mañanas – te transmite reconocimiento.

Una sonrisa de tu padre cuando estas a punto de saltar – te da seguridad.

Una sonrisa de tu hijo por lograr – te inspira satisfacción.

Una sonrisa de tu mejor amiga – te da felicidad.

Una sonrisa de la persona a quien cedes el asiento en el metro – transmite agradecimiento.

Una sonrisa del niño con quien te cruzas por la calle – te da calor.

Una sonrisa de tu pareja sobre la mesa grande de la cena de compromiso – te transmite complicidad.

… afirmación, recompensa, aceptación, reconciliación,…

La sonrisa es la puerta abierta de una cara que nos invita a ver un trocito de alma.