SOLO HAY QUE MIRAR PARA VER

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Soy un “cazaimágenes”.

Me paso el día buscando imágenes; móviles, estáticas, con sonido, con olor,… Observo el equilibrio el color, la composición, la luz, el contraste, el calor…

Las instantáneas que encuentro me ayudan a estar presente en el momento. Me concentro en el aquí y ahora intentando grabar lo visible y lo invisible para guardarlo en mí y, aunque son imposibles de compartir, creo que llegan a formar parte de mi ser y se reflejan a mi alrededor si las llevo conmigo en forma de tranquilidad.

Me cuesta un poco explicarlo pero esta forma de estar me da paz en el ser

Ser “cazaimágenes” me hace sentir más viva.

Me enriquece.

 

La Mariposa

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Desde hace muchísimo tiempo la mariposa ha sido el emblema del alma, el renacimiento, la belleza, la transformación y la libertad. En muchas culturas es considerada un puente entre el mundo de los mortales y el sobrenatural.

Las Nahuas (pueblo nativo de América Central) dicen que si quieres desear felicidad díselo a una mariposa y libérela. Se elevará al más grande de los cielos con tu deseo será concedido en agradecimiento por su libertad.

Una mariposa pasa de arrastrarse en la tierra a tocar el cielo – ligera y bañada en luz. La verdad es que al final simboliza, de alguna forma, el deseo y el propósito de nuestras propias vidas – al final todos luchamos por ser mariposas, por elevar y tocar el cielo.