Hay mil maneras de besar la Tierra

Acariciar la hierba del prado.

Ver el orgulloso color de la flor.

Beber el agua del riachuelo.

Escuchar el vuelo del abejorro.

Nombrar cada pájaro.

Tocar el tronco del árbol.

Sentir el calor del sol.

Dar la cara al viento.

Dejar la tierra respirar contigo.

                                    Hay mil maneras de vivir la vida…

SOLO HAY QUE MIRAR PARA VER

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Soy un “cazaimágenes”.

Me paso el día buscando imágenes; móviles, estáticas, con sonido, con olor,… Observo el equilibrio el color, la composición, la luz, el contraste, el calor…

Las instantáneas que encuentro me ayudan a estar presente en el momento. Me concentro en el aquí y ahora intentando grabar lo visible y lo invisible para guardarlo en mí y, aunque son imposibles de compartir, creo que llegan a formar parte de mi ser y se reflejan a mi alrededor si las llevo conmigo en forma de tranquilidad.

Me cuesta un poco explicarlo pero esta forma de estar me da paz en el ser

Ser “cazaimágenes” me hace sentir más viva.

Me enriquece.

 

“Todo el tiempo del mundo”

significa, para mi, toda mi vida.

Ni más ni menos – mi eternidad –  es una dimensión que entiendo y que soporto.

No sé si viviré cincuenta años más o diez pero tengo

todo el tiempo del mundo” para vivir mi vida.

La Muerte

Ego muerte

Últimamente, por circunstancias de la vida, pienso mucho en como reaccionaría yo si me diagnosticaran una enfermedad que tuviera como única salida la muerte. Creo que entraría en pánico – dudo que sería tan fuerte , tan serena, inteligente y entera como otras muchas personas…

Lo único bueno de pensar en la muerte es que me entran todavía más ganas de vivir…

¡A por la Vida!

Sonrisa lluvia

Las posibilidades de vivir más de 90 años dependen mucho de nuestros genes – nos condicionan en envejecimiento hasta en un 60%…

…PERO el resto depende de factores ambientales y de la actitud ante la vida.

Las personas que, aparte de mantenerse activas físicamente, no dejan de tener proyectos e ilusiones tienen más probabilidades de sobrevivir a un infarto miocardio y , en general, envejecer mejor.

Mi abuela siempre dijo: “Una buena risa alarga la vida” … y va a ser verdad!

¡A por ello – a por la Vida!

Otra joya en la Librería:

“El Viejo y el Mar” de Ernest Hemingway

El viejo y el mar1libro viejo mar

“Todo en él era viejo, salvo sus ojos; y éstos tenían el color mismo del mar…”

La soledad, la dura relación del hombre con la naturaleza, la afirmación del deseo de vivir a pesar de las frustraciones y desengaños, el sentimiento de muerte, la valentía física e intelectual… Son algunas de las circunstancias de la vida ante las cuales Hemingway expresa una profunda sensibilidad.

Es la historia de un viejo pescador a quien la suerte parece haber abandonado y el desafío mayor al que se enfrenta; la batalla despiadada y sin tregua con un pez gigantesco en las aguas del golfo. Fue escrito por encargo de la revista Life en 1952.

¡Es un pequeño libro gigante!

El Pescador

Un empresario pasó por el puerto a media tarde y se fijó en un pescador sentado en la pradera al lado disfrutando de la vista sobre el mar.

 – “Porque esta usted aquí sentado sin hacer nada?”
 – “Porque ya he pescado lo suficiente por hoy.”
 – “Pero si aprovecha el tiempo que queda del día podrá coger más pescado todavía.”
 – “Para qué?”
 – “Para venderlo y ganar más dinero. Con ese dinero podrá comprar un motor para su barco e ir más lejos y coger mas pescado y ganará mas dinero… Así podrá comprar otro barco y emplear otros pescadores…”
 – “Y luego?”
 – “Luego se podría retirar, descansar y disfrutar del tiempo libre.”
 – “Pues… eso es lo que hago ahora.”

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“He reconocido mi felicidad en el ruido que ha dejado al irse.”

Jaques Prévert (Mindfulness 13)

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¿Por qué tantas veces tenemos que pasar por una situación difícil para darnos cuenta de lo bien que estábamos antes?

Los seres humanos tenemos una capacidad extraordinaria para adaptarnos. Cuando llega una desgracia, al final y aunque sea duro, nos acostumbramos y pasa lo mismo con la felicidad – la adaptación hedónica. Apenas miramos a la persona que tenemos a nuestro lado por la mañana, nos cansamos rápidamente del coche que compramos con tanta ilusión, nos ponemos el abrigo sin fijarnos en el forro tan suave que nos cautivó al comprarlo – ni siquiera pensamos en nuestro propio cuerpo sano hasta que duela o se queje de alguna forma…

La persona que logra frenar este proceso de adaptación hedónica y ser más conscientes de cada momento gozará de los pequeños instantes y experiencias sencillas – verá los detalles – se sentirá más feliz.

Escuché a un padre…

Marcus Noréns gravsten. Foto: Ann Jornéus/SR

…que había perdido su hijo de 22 años, asesinado hace tres años:

“Claro que ha habido ocasiones en que sólo he querido morir pero… llegó un momento en que pensé: ya tendré tiempo de morir y estar muerto – al final estaré mucho mas tiempo muerto que vivo – así que tengo que aprovechar este tiempo que tengo de vida viviendo.”

Me sobrecogió su fuerza – me hizo sentir tan pequeña a su lado…

Tercer lunes con mindfulness…

Kratta

…por petición y por la importancia que creo que tiene el sentir que vives la vida de verdad.

Durante gran parte del día funcionamos con el autopiloto puesto, sobre todo mientras que hacemos las tareas de todos los días, y es muy fácil caer en una “inconsciencia crónica” corriendo el riesgo de simplemente estar y los días pasan, uno tras otro, sin que nos demos cuenta casi. ¿Cuántas veces al día nos dejamos llevar por pensamientos que realmente no controlamos?

El ejercicio de hoy es hacer una lista de las cosas que has hecho desde que te despertaste hasta ahora, una tras otra, y si realmente estabas presente, (es fácil pensar “Buf, que rollo. No tengo tiempo…si acaso luego…o esta noche”… pero no lleva tanto tiempo y merece la pena. Si ahora no es el momento busca otro… nada de estrés y sin estar presente 😉 ) por ejemplo:

Actividad – …y además…

Hacer la cama – planificar el día …ni siquiera me paré a mirar lo bonito que queda…

Vestirme – revisar el bolso del gimnasio, pendiente del hijo que se tiene que levantar ya

Desayunar – mirar el segundero del reloj, pensando en el tráfico que cogeré

Llevar los niños al cole – pensar en lo que voy a hacer después… …

Personalmente, haciendo este ejercicio me doy cuenta rápidamente de que, casi siempre, estoy mentalmente en el siguiente paso…en la siguiente actividad… ¡Tengo que mejorar eso!

Lunes de nuevo… y mindfulness

reloj colgando

Vivir la experiencia, tal y como se presenta, segundo tras segundo.

Nuestra poderosa “maquina de pensar e imaginar” muchas veces nos lleva a momentos distintos a los que vivimos. Además seguramente nuestra educación social y cierto automatismo nos empuja a siempre “judgar” las situaciones – a poner negativos o positivos – y tendemos a no disfrutar del todo cuando la vida nos sonríe o a rebelarnos cuando es difícil. Esto hace que a veces nos sentimos extraños en nuestra propia vida.

Hoy es el segundo de una serie de lunes que escribo y comparto ideas sobre mindfulness y el segundo pasito iluminando un camino, para el que quiera y lo considera necesitar, para sentirse dueño de su tiempo y plenamente vivo. Es un pequeño questionario, una herramienta, para reflexionar sobre como reaccionas normalmente en distintas situaciones cotidianas (no he querido poner escala de puntuación porque creo que es importante que lo mida cada uno según sus valores y metas):

  • Hago tareas y trabajos rutinarios sin darme cuenta.
  • Me cuesta concentrarme en lo que estoy haciendo; leer, escuchar la radio,…
  • Camino rápido auque no tenga prisa.
  • Se me caen cosas o tropiezo porque voy con “el autopiloto” puesto.
  • A menudo reparo en una sensación/un sentimiento ya después del momento en que la viví.
  • No paro a dar vueltas a algo en mi cabeza a pesar de que me estan contando algo.
  • No suelo prestar atención a tensiones o dolores físicos hasta tarde.
  • Se me olvida el nombre de una persona casi inmediatamente después de oirlo.

Detente un momento y interioriza este momento: ¿Qué sientes? ¿Hay ruidos? ¿Cómo es la luz? ¿Cuál es tu postura? 

Mindfulness – Plena Conciencia

Sentir y vivir el momento.

Flor azul hor

Somos parte de una sociedad que continuamente y velozmente dirige la atención al mañana o al pasado pero también nos ocupan la mente preguntas existenciales como: ¿Porqué estoy aquí? ¿La vida tiene sentido? ¿Después de esta vida qué hay?…

Mi “granito brillante” de este lunes son unas preguntas diferentes – un pequeño paso hacía mindfulness que puede cambiar la forma en que vives tu vida: ¿Cuándo empieza verdaderamente mi vida? ¿Cómo hacer para valorar realmente la vida a pesar de las circunstancias exteriores sobre las que no siempre ejerzo el control?

¿Qué es para ti Plena Conciencia? ¿Cuándo fue la última vez que viviste Plena Conciencia? Intenta llamar emocionalmente ese momento y repara un momento en la sensación…

“No tenemos sino instantes que vivir.”Jon Kabat -Zinn

Mindfulness

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Mindfulness es una cualidad de la mente o más bien la capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado. Es presencia y conciencia plena en el momento.

La experiencia de mindfulness se puede entrenar mediante meditación pero a mi me gusta la idea de pasarlo a la vida cotidiana – día a día – para poder vivir/sentir el 100% la vida.

Al principio cuesta un poco y tienes que pensarlo todo el rato: “¿Ahora qué hago? Estoy fregando un plato. Agua caliente. Espuma. El sonido del agua. Limpio……….”  “Ahora me lavo los dientes. El sabor. El ruido. La manos………” “Estoy mirando mi hijo. La mirada. El tono de su voz. Como piensa. Como se mueve. La luz……….”

De repente te sale automático en una situación y la experiencia es muy satisfactoria – es como vivieras más intensamente.

Vivimos en una sociedad con mucho estrés – no solo por las mil cosas que hay que hacer y por las mil actividades en las que hay que participar sino también por la presión de las expectativas que recibimos; como eres como mujer, como madre, como te vistes, etc. El mindfulness es un ejercicio muy bueno para bajar el ritmo – no haciendo menos si no hacerlas viviendolas y no pensando en si lo haces bien o mal, en lo que vas a hacer después… Simplemente lo haces.  La sensación es que no se te escapa el tiempo y el día y te hace sentir muy bien – te llena tu vida.