Tesoros

 

Aprovechando un día de sol antes de la lluvia ayer recogí aceitunas. Tenemos cuatro pequeños olivos en nuestro jardín, de los cuales dos han nacido espontáneamente, y este año es el primero que dan una cantidad de fruto suficiente para curar un par de botes.

Disfruto tanto poder aprovechar los pequeños tesoros que nos regala nuestra parcela; los nísperos, los madroños, la hierbabuena, los tomates, los higos, las almendras,… Poca cantidad pero lo preciso para hacerme sentir privilegiada.

Recolectar aceitunas con el sol suave de noviembre brillando en mi rostro, escuchando los pájaros acompañados por los abejorros que todavía encuentran néctar en las flores del madroño, me llena.

La naturaleza me arropa.

Esto es calidad de vida.

El tiempo vuela…

Amuleto “Guia de la Vida” – dos grullas de acuarela (pintura original) en un antiguo reloj de pulsera.

El formato del reloj de pulsera lo he elegido por tener presente la conciencia de que el tiempo vuela. Cada momento que pasa es nuestra vida.

Lo llamo amuleto “Guía de Vida” porque en vez de una maquinaria, que nos indica el tiempo que pasa y que queda, lleva una miniatura de acuarela que ilustra nuestro camino a seguir por el bien de nuestro futuro y el de las grullas… y el de los mares… y el de este planeta… El camino a seguir por la vida.

Las grullas representan para mi; fuerza, esperanza y empatía.

  • Fuerza; dos veces al año vuela hasta 4.000 km a una altura de 9.000 metros.
  • Esperanza; dos veces al año – todos los años – pasa por encima de mi casa anunciando cambio/avance y siento alivio. Pase lo que pase vuela muy por encima sin cambiar el rumbo – sin ser influida por tendencias o fronteras.
  • Empatía; vuelan en grupos más o menos grandes y nunca jamás dejan a un individuo detrás. Las grullas se comunican con más de 90 gestos y sonidos.

Seguir la luz

Media hora de paseo por el bosque tiene un efecto, científicamente comprobado, benéfico sobre nuestra salud y, especialmente, sobre los signos de estrés.

 

Aparte del paseo matutino que doy todas las mañanas, este fin de semana me he dado un paseo lento al atardecer. Un “paseo de lujo”; sola – bueno, con la perrita Mona por supuesto, despacio y sin tener el camino decidido antemano.

Ayer intenté concentrarme especialmente en la luz – los reflejos en los charcos, las mil sombras redondas de las bellotas caídas por el camino, en las pequeñas gotas iluminadas en la hierba…

De vez en cuando mis pensamientos se me escapaban a asuntos que llevan tiempo ron-roneando en mi cabeza – las típicas cosas que no te dejan dormir – pero durante estos “paseos de lujo” obtienen otro color, otra transparencia, y me dejan ver la luz en mi camino…

Estudio de “El no árbol”

#peacefulness 2

Lunes – el primer día del resto de tu día y presento un reto para el comienzo de la semana …o a lo mejor prefieres dejarlo para el fin de semana porque es cuando tienes más posibilidad de encontrar un momento solo para ti…

Lo único que necesitas es papel, lápiz y 5 minutos.

Cada árbol es único. Cada día, desde que brotó, le ha influido en su forma de crecer – el viento, una tormenta, el sol, un corte, un nido de pájaro, la sombra de otro árbol…

Si tienes un árbol fuera de tu ventana, en tu jardín o en una foto o un cuadro míralo – pero no demasiado bien… porque quiero que dibujes lo que no es el árbol. En vez de fijarte en el tronco y las ramas quiero que te concentres en los espacios entremedias.

De esta forma vas a dibujar lo que realmente ves – no lo que tu cabeza dice que ves basándose en la experiencia y tu memoria del substantivo “árbol”.

Este ejercicio obliga tu mente a estar presente y solo pensar en lo que ves…

Inspiración en otoño…

Esta semana la he dedicado exclusivamente a la pintura. Por el momento tengo dos proyectos este invierno que me hacen muchísima ilusión. Esa ilusión funciona como una inyección de creatividad.

Estoy haciendo nuevos “tinies” de otoño/invierno. Lo que más me inspira a la hora de crear es la naturaleza y eso se ve claramente en mis pinturas – ahora mis árboles están sin hojas, mis lagos están más fríos y mi cielo más oscuro…

También estoy trabajando en una serie especial “Madrid” lo cuál es muy divertido porque normalmente no pinto ciudad. Un gran reto sin duda – os enseñaré más adelante.

En diciembre expondré, junto con otros artistas, en la galería de arte Juca Claret en Madrid. Será una bonita exposión en la víspera de Navidad.

El otro proyecto es en febrero – si no hay cambios por las cincunstacias que vivimos este año en Madrid. Me han propuesto participar de nuevo en la feria de arte JustMad. El año pasado se celebró en el Palacio Neptuno y el ambiente era fantástico!

Así que… la semana que viene me toca trabajar en el taller jornada completa – la verdad es que tengo muchas ganas de terminar los pendientes enarcados y diseñados especialmente para una persona en concreto… Un regalo precioso!

Después de la tormenta

#peacefulness 1

 

El amanecer es largo hoy – a la luz le cuesta atravesar la manta de niebla, que cubre prados como una nube terrestre, para recuperar su espacio después de oscura noche de tormenta.

El día aguanta la respiración otro momento dando una oportunidad al campo para volver a encontrar su contorno – sus sombras y matices.

Espero a que se levante el telón y abro la puerta al otoño. Inspiro el olor tan típico de lluvia y tierra. Veo que las hojas de las moreras se han vuelto amarillas y los petirrojos han cambiado su canción.

Te invito a que, después de leer mis pequeños textos, intentes describir tu “este momento” de la misma forma, fijándote en colores, sonidos y olores. No hace falta escribir …simplemente sentir.

Peacefulness

El otro día mencioné mi “peacefulness” – la conciencia en el momento y el estar que me ayudó (y me sigue ayudando) a recobrar y vivir un equilibrio anímico sano en mi día a día.

Mi intención con este blogg – aparte de enseñar mi trabajo – es ayudar a sentir “peacefulness” compartiendo pequeñas palabras, historias y “haceres”. He pensado compartir aquí cada lunes – para un buen comienzo de la semana – un pequeño ejercicio o truco para descansar un omento en el estar… el bienestar.

La parte más importante es volver a ver los pequeños detalles que nos rodean como si fuera por primera vez – tanto cosas muy concretas – físicas – como sensaciones.

Entiendo que cada uno tiene que encontrar una herramienta cómoda para trabajar – las mías son sin duda la pintura y la escritura. El escribir poesía y pequeñas reflexiones me obliga a concentrarme justo en eso – en sentir hasta que pueda describir en palabras lo que siento.

He escrito poesía desde hace mucho tiempo – siempre para mi misma – hasta que pensé que compartir daría otro sentido a lo que estaba dedicando ya bastante tiempo. Cuando comparto lo que escribo quiero dar un momento de “peacefulness”.

Leer un poema requiere lectura lenta, pide reflexión e implica a todos los sentidos – a cambio te regala un momento de sensaciones y paz. Un instante como una “semilla” antiestrés que, si lo riegas a diario, crecerá al árbol de la felicidad – el árbol de la vida.