Seguir la luz

Media hora de paseo por el bosque tiene un efecto, científicamente comprobado, benéfico sobre nuestra salud y, especialmente, sobre los signos de estrés.

 

Aparte del paseo matutino que doy todas las mañanas, este fin de semana me he dado un paseo lento al atardecer. Un “paseo de lujo”; sola – bueno, con la perrita Mona por supuesto, despacio y sin tener el camino decidido antemano.

Ayer intenté concentrarme especialmente en la luz – los reflejos en los charcos, las mil sombras redondas de las bellotas caídas por el camino, en las pequeñas gotas iluminadas en la hierba…

De vez en cuando mis pensamientos se me escapaban a asuntos que llevan tiempo ron-roneando en mi cabeza – las típicas cosas que no te dejan dormir – pero durante estos “paseos de lujo” obtienen otro color, otra transparencia, y me dejan ver la luz en mi camino…

Después de la tormenta

#peacefulness 1

 

El amanecer es largo hoy – a la luz le cuesta atravesar la manta de niebla, que cubre prados como una nube terrestre, para recuperar su espacio después de oscura noche de tormenta.

El día aguanta la respiración otro momento dando una oportunidad al campo para volver a encontrar su contorno – sus sombras y matices.

Espero a que se levante el telón y abro la puerta al otoño. Inspiro el olor tan típico de lluvia y tierra. Veo que las hojas de las moreras se han vuelto amarillas y los petirrojos han cambiado su canción.

Te invito a que, después de leer mis pequeños textos, intentes describir tu “este momento” de la misma forma, fijándote en colores, sonidos y olores. No hace falta escribir …simplemente sentir.

tormenta y calma

Este fin de semana me ha llenado tormenta y calma. He disfrutado del fuerte viento tirando de mi pelo y de mis pensamientos, del cielo espectacular de tormenta dando un tono mágico al campo. También he disfrutado de momentos delante de la chimenea con olor a encina y marshmello, de ratos con niños y un puzzle interminable y, como no, con la acuarela.

 

Instantánea bajo cero

Bajo cero

16ºC bajo cero

El silencio en el mundo congelado es impactante – como si el campo estuviera conteniendo la respiración. Los rayos de sol brillan de frío y el aire se ha detenido en su movimiento.

Todo, precisamente todo, está recubierto de estrellas de hielo – miles de millones y cada una única.

Un momento congelado.